Libertad 815. - Tel.: 4816-4224.

poster LA MADRE DEL DESIERTO

(Sala "Luisa Vehil")

LA MADRE DEL DESIERTO

Con Alejandra Flechner y Santiago Gobernori.

Músicos en escena: Victoria Barca y Franco Calluso

Dramaturgia y dirección: Nacho Bartolone 

Partiendo de una lengua en continua torsión, la escritura y el teatro de Nacho Bartolone se funden en un mismo gesto: adulteración, sensualidad, poesía, desacato. Sus piezas, dueñas de una sonoridad y un cuerpo escandalosos, parecen el resultado de una virtuosa coreografía intelectual. Con pulso alucinado, sus obras Piedra sentada, pata corrida (2013) y La piel del poema (2015), generan vínculos y dislocaciones entre buena parte de la tradición literaria y el teatro argentinos.

La madre del desierto ataca el periplo de la difunta Deolinda Correa, puesto en el cuerpo y la voz de Alejandra Flechner. Si el desierto es una página en blanco, y el pasado un holograma o materia que acarrear, el autor enfrenta ambos con entusiasmo y crueldad. Una vez más el lenguaje, a partir del Bebo Pura Leche que encarna Santiago Gobernori, es “un destetado de su raza” y, como toda potencia desobediente, “siempre habla la Lengua de dios”.

Jueves, viernes, sábado y domingo: 18 hs. (Loc.: $ 280)

poster EN LO ALTO PARA SIEMPRE

(Sala "Orestes Caviglia")

EN LO ALTO PARA SIEMPRE

Elenco: Sergio Boris, María Onetto, Pablo “Kun” Castro y Delfina Colombo. 

Dramaturgia y dir.: Camila Fabbri y Eugenia Pérez Tomás. 

La creación de esta obra parte de recortes, fragmentos de ficciones y documentos testimoniales que se desprenden –y se despegan– del universo del escritor David Foster Wallace. Como Andrés Caicedo, como Sylvia Plath, como Salvador Benesdra, Foster Wallace forma parte de la cofradía de los escritores suicidas. En vida, se preguntaba cómo hacer para no dejarse hipnotizar por el monólogo constante que sonaba adentro de su cabeza. ¿Cómo hacer para ahuyentar a los fantasmas? En la obra de Camila Fabbri y Eugenia Pérez Tomas, Virginia pasa los días en el techo de su casa. No quiere bajar. Su hijo, Pablo, se tiró desde ahí hace un tiempo. Virginia piensa: ¿Qué hay antes del salto? Lidia, su hija menor, y un hombre que llega a la casa para hacer arreglos, suben a buscarla. Una vez arriba, el vacío les revela, a todos, una extraña necesidad de arrojo.

En lo alto para siempre es un ensayo, frágil y luminoso, sobre la tensión entre el cuerpo y el pensamiento. También es una obra sobre la orfandad. Y sobre el sosiego que puede dar la compañía, como cuando Emilio y Virginia, subidos al techo, hablan, comen y piensan en saltar, mientras abajo la casa se inunda.

Jueves a domingo: 21 hs. (Ent.: $ 280) Desde el 28 de Febrero.